Comienza el juicio contra el femicida que asesinó y mutiló a su pareja en 25 partes.

Comienza el juicio contra el femicida que asesinó y mutiló a su pareja en 25 partes.

Este lunes comenzará a ser juzgado Waldo Servian Riquelme, un femicida que asesinó a su pareja llamada Liliana González de la forma más violenta y sangrienta posible, en el año 2019. El caso es recordado como “el descuartizador de la amoladora”, ya que luego de asesinarla, la mutiló en 25 partes.

El hecho ocurrió entre el 15 y 16 de marzo del año 2019, no se sabe con exactitud porque el victimario se encargó de no dejar rastros para que se descubra. Se entiende que fue entre fechas porque fueron los últimos días en la que se la pudo encontrar con vida. El lugar donde llevó a cabo el crimen fue en la vivienda en la que vivían, ubicada en el Barrio 31 de Retiro.

El acto de violencia fue de gran trascendencia en el país porque no solo la asesinó, sino que la cercenó de la forma más oscura, para no dejar huellas y rastros. Fue por esa razón que el fiscal encargado del caso, había expresado que “el aquí acusado la mató, la descuartizó, la afeó, la desechó en una cloaca pretendiendo eliminar hasta la más mínima imagen femenina” y había determinado el caso como “odio y total menosprecio” sobre la víctima, además consideró que hubo “un especial ahínco por su condición de mujer”.

Recordemos que el asesino, de nacionalidad paraguaya, planificó paso por paso el homicidio. Para empezar, la noche anterior había dejado a sus hijos junto a su familia, para estar solo con su mujer y llevar a cabo el crimen efectuado. En la vivienda donde ocurrió el suceso se halló, entre muchas otras cosas, una olla con restos humanos, un horno eléctrico, y en el baño, lugar que seleccionó para llevar a cabo el asesinato, se encontraron partes del cuerpo de la víctima, como su cabeza.

A pesar del esfuerzo por parte del criminal para desaparecer cualquier rastro, las pericias pudieron determinar que la muerte de Liliana se debió a dos apuñaladas en la “región submentoneana”.

El hombre, luego de cometer el acto delictivo se dio a la fuga. Primero huyó hacia Misiones, y luego cruzó a Paraguay, donde exactamente 50 días después se entregó  a la justicia. Inmediatamente fue extraditado hacia Argentina. Desde aquel momento se encuentra en el penal de Ezeiza, y hoy deberá enfrentar el juicio por el crimen cometido.

El fiscal, también había manifestado: “El descuartizamiento, rapado, extracción de los pabellones auriculares, cocción y entrega de los restos, no solo dan cuenta de la aparente intención de deshacerse de todo ello en pos de su impunidad, sino que ponen de destaco el odio y total menosprecio de quien fuera su concubina, con una destacada y singular pero calculada y sádica manifestación de ira”.

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