DE LA UTOPÍA A LA REALIDAD                       Barack Obama, el hombre que rompió una hegemonía  POR NATALIO MARQUIS

DE LA UTOPÍA A LA REALIDAD Barack Obama, el hombre que rompió una hegemonía POR NATALIO MARQUIS

Hace 12 años se corporizaba en las urnas de Estados Unidos la primera victoria de un hombre que se distinguió no solo por su pigmentación sino también por sus propuestas de inclusión y de tolerancia frente a las desigualdades, diferenciándose de las del rígido “establishment”.

    Aquel martes 20 de enero de 2009, un hombre afroamericano, delgado y de sonrisa contagiosa, asumía como el 44° Presidente de la primera potencia mundial, ante un Capitolio tan vibrante como azorado.  Se trataba de Barack Hussein Obama II, nacido en Honolulu, Hawái, un 4 de agosto de 1961, hijo de madre estadounidense, llamada Ann Dunham, y de padre keniano, el también político y economista Barack Obama Sr.

     Barry, tal como lo llaman sus conocidos, es graduado como abogado en Harvard Law School de Chicago y está casado con Michelle desde 1992.  Malia Ann de 23 años, y Natasha de 20 son los frutos de ese amor. Se desempeñó algunos años como organizador comunitario, lo que le permitió contactar directamente con la gente más desamparada, conociendo sus necesidades.  En 2004 fue electo Senador por Illinois por el Partido Demócrata, siendo el quinto afroamericano en la historia de Estados Unidos en ocupar esta posición. Ajeno a la clase política y relativamente desconocido, se convirtió en candidato a la presidencia un 3 de junio de 2008 al vencer a su colega, la senadora Hillary Clinton, obteniendo 2118 votos de los delegados de su partido.

     Se dio a conocer por su magnífica retórica, primero a través de sus dos libros: “La audacia de la esperanza” y “Los sueños de mi padre”, los que lograron crear un canal de profunda comunicación, al contar su historia y hablando de sus orígenes, sensibilizando a sus lectores y seduciendo a quienes serían sus futuros votantes.

     Obama supo interpretar al votante estadounidense que es mayoritariamente de clase media o trabajadora, tradicional y muy patriota, blanco, religioso. Asimismo, tomó debida nota de la diversidad, atendiendo como propios estos rasgos de la población afroamericana e hispana, no tanto por sus orígenes sino por su condición de ciudadanos estadounidenses. Estos grupos fueron quienes, posteriormente, lo apoyaron, erigiéndose en el primer presidente afrodescendiente, esa lejana utopía.

     Se impuso a sus contendientes gracias a que presentó una propuesta de cambio y esperanza, siendo abanderado de un ideario basado en los principios de igualdad. Sus mayores logros se basaron tanto en saber convertir su personalidad en un “producto”, como en transmitirlo a través de sus canciones, sus libros, algunas portadas de revista, con su impecable sonrisa y el mismísimo glamour que tiene la alfombra roja de un evento televisivo, en un claro ejemplo del arte del marketing, definiendo estratégicamente los convenientes procesos para alcanzar el objetivo.

     La campaña que diseñaron para el candidato demócrata no contó únicamente los ejes políticos y sociales. También se buscó hacer hincapié en la crisis económica, la desigualdad, la guerra, el racismo y la inmigración, la seguridad social y el papel de la mujer. Todas estas problemáticas pronto se convirtieron en las bases de ese gran proyecto para ofrecerle a la gente común, presentando una plataforma más posible que ideal, en pos del largamente soñado “cambio”.

     La presencia de Michelle Obama marcó un hito en la campaña, ya que fue interpretada como la sumatoria de los valores familiares y de pareja, dándole un aventón a su esposo, no caminando detrás, sino al lado de él.

     Estampando una bocanada de femineidad y de fortaleza, fue “como socia de esta aventura y como garante de la vida familiar”, reforzando luego con una de las frases más contundentes de Obama: “Los modelos no femeninos están en crisis y provocan crisis. Hoy, más que nunca, lo femenino es sinónimo de moderno. La nueva modernidad es la femineidad: mérito antes que autoridad. La cooperación es mejor que la competitividad. La belleza es sinónimo de salud y vida natural”.

Acciones de este tenor, establecerían la ruptura de la vieja hegemonía y el nacimiento de una nueva.

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