Diego Moranzoni, un apasionado de su trabajo -Por Iván Ingratta 3ºA

Diego Moranzoni, un apasionado de su trabajo -Por Iván Ingratta 3ºA

El conductor de 44 años se refirió acerca de su amor por el periodismo, su familia, y repasó su carrera dentro del mundo de los medios de comunicación. “Saber que me pueden estar mirando miles de personas es una inyección de adrenalina”, expresó.

Diego Moranzoni nació el 18 de abril de 1976 en el Bajo Flores. Hijo de padre verdulero y mamá abogada, se crió en Devoto donde se mudaron cuando era pequeño y ni siquiera se le pasaba por la cabeza trabajar en televisión, pero luego llegó a convertirse en un humilde y simpático periodista. En medio de la pandemia que encierra a toda la Argentina en las casas, “Moranza” se las rebusca para triunfar en los medios de comunicación, el mundo que lo apasiona, e incluso, se hizo un tiempo para repasar detalladamente su carrera profesional.

Dentro de una nebulosa por no saber qué hacer de su vida luego del secundario, descubrió el mundo del periodismo, el cual lo atrapó por completo y lo sigue conquistando hasta la actualidad. “En un principio no tenía claro que es lo que iba a seguir, hasta que arranqué en una radio de Morón junto a un amigo, en la cual pagábamos el espacio. Después me di cuenta que debía estudiar para perfeccionarme”, manifestó vía mail desde la comodidad de su casa, agregando que se considera un afortunado porque “estuvo en los lugares y momentos indicados”, factores fundamentales según él para ser quien es hoy en día.

Pese a que la suerte estuvo muchas veces de su lado, tuvo que superar diferentes obstáculos a lo largo de su carrera, principalmente en sus comienzos. “Cuando recién arrancaba sentía que no me daban oportunidades laborales, sin embargo, yo no estaba preparado para aprovecharlas. Eran barreras que yo mismo me ponía en la cabeza”, contó. Y reflexionó: “A veces uno siente o piensa que los demás tienen la culpa, pero hay que fijarse en uno mismo. Hoy en día sé que si esas oportunidades no llegan o las cosas no me salen es porque no estoy preparado, no porque tengan la culpa otras personas”.

Admirador de Beto Casella y Mario Pergolini, Moranzoni debutó en los medios de comunicación hace 18 años. Comenzó como asistente de producción del programa “Sorpresa 2002”, en el cual una de sus tareas era llevarle café a Julián Weich. Luego, gracias a un productor que lo vio en el casting para “Caiga Quien Caiga”, tuvo la oportunidad de trabajar en “Cámara En Mano”. El  2007 fue un antes y un después para él, ya que su relevante labor en el programa conducido por Matías Martin le dio la posibilidad de pasar a “AM”, el cual fue fundamental en su carrera profesional. Allí, se desempeñó como notero y movilero durante ocho años, y en 2014, ya afianzado en la pantalla chica y participando de los programas “Estudio Estadio” y “Mediodía Imperfecto” en radio, recibió la oferta para conducir por primera vez. Fue en “La Noche”, de C5N. Tras dos años entreteniendo a aquellos que no duermen por la madrugada, se mudó a Crónica TV, donde empezó a mostrar de que está hecho en el magazine “Peatonal”, y en el cual asegura que se consolidó como conductor, convirtiéndose ésta en su faceta preferida.

A pesar de que una productora alguna vez le dijo que no tenía cara para trabajar en televisión, ahora se desempeña en la pantalla chica y en los medios radiales. “La radio tiene sus cosas y en ella se vive un ambiente muy relajado, que está buenísimo, pero la tele es adictiva. Saber que me pueden estar mirando en vivo miles de personas es una inyección de adrenalina todos los días”, sentenció “Moranza”, quien en la actualidad conduce el noticiero “Crónicas 20.20” (lunes a viernes a las 22, por Crónica TV) y la ya afianzada tira radial “Mediodía Imperfecto” (sábados a las 12, por Late 93.1).

El programa matutino de Telefe, “AM”, marcó para bien su carrera sin lugar a dudas. A sus 44 años, Moranzoni ya dejó atrás su rol como simpático notero con grandes rulos que compartía las mañanas con Leo Montero y Verónica Lozano, y asegura que la popularidad adquirida allí le abrió puertas para desempeñarse en otros canales y programas. “Tengo propuestas de trabajo todo el tiempo”, aseguró y explicó que pese a ser reconocido en la calle, siempre trató de pasar desapercibido a causa de su bajo perfil y el cuidado de su familia, ya que “prefiere no involucrarlos en su vida pública”.

Hubo momentos en que se le cruzó por la cabeza abandonar su profesión, debido a “altibajos normales en esta carrera”. No obstante, siempre tuvo a su lado a la gente que lo rodea hasta el día de hoy, como su esposa Rosana, a quien considera un pilar fundamental en su vida. “Ella es muy importante en mi día a día laboral y personal. Mientras era notero, yo salía de lunes a domingos, me acostaba a las 6 de la mañana y a las 10 me tenía que levantar para ir a trabajar. No quería saber nada. Ella fue primordial porque me hizo dar cuenta de mis prioridades”, afirmó el hincha fanático de Huracán. Llevan juntos más de diez años y hace cuatro recibieron una noticia que cambió sus vidas para siempre: luego de incontables deseos y frustraciones, ella quedó embarazada. Su hijo, Amaro, nació a través de tratamientos de fertilización asistida. “Me enamoré a primera vista de él”, expresó orgulloso.

Los tres juntos atraviesan la complicada situación que actualmente vive el mundo, la cual no afectó su labor periodística de ninguna manera, aunque sí los puso en alerta hace poco más de tres meses, cuando él debió hacerse un hisopado -que resultó negativo- por precaución. “Hacerse el test es una sensación fea y extraña. Veía a los médicos y me sentía en la NASA”, comentó Diego Moranzoni, el apasionado conductor que informa y entretiene a una Argentina invadida por el coronavirus.

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