“VOY A JUGAR HASTA QUE LAS PIERNAS ME DEN” – Aldana Flores 3ºB

“VOY A JUGAR HASTA QUE LAS PIERNAS ME DEN” – Aldana Flores 3ºB

RECONOCIDO | EL “PICHI” Y EL HOMENAJE POR SUS 600 PARTIDOS
El actual cinco de San Martin de Tucumán lleva en la sangre la pasión por el balón. Su padre también fue jugador de futbol, inclusive tuvo la posibilidad de llegar a primera. Además, su abuelo tenía un quipo en la liga del barrio, por eso desde chico mamó ese amor futbolero.
A lo largo de su carrera ha pasado por diferentes clubes y distintas categorías. En el 2000 comenzó jugando con Flandria en la B Metropolitana, y si bien ahora está jugando en la Primera Nacional, el volante central reconoce que la categoría donde comenzó sus inicios es totalmente distinta a la actual: “En esa época el Nacional B era más sacrificado, había cosas que hacían falta y hoy por hoy lo tenés”. Con respecto a los títulos obtenidos, recordó: “Fue una
satisfacción hermosa, porque uno ha hecho un sacrificio enorme durante un año entero para poder lograrlo. Competís contra muchos equipos que también quieren salir campeón, pero desafortunadamente sólo sale uno”.
A la hora de hablar de uno de los clubes más importante de su carrera, dijo: “Fueron casi siete años donde se vivieron cosas lindas, cosas muy importante. San Lorenzo siempre me ha tratado muy bien, tanto a mi como a mi familia. Además, me vino a buscar en un momento en el que sabía que yo no la estaba pasado bien”. Cuando al “Pichi” le nombrás al Ciclón de Boedo, automáticamente se le viene a la mente ese momento en que se consagro campeón de América. Al respecto, confiesa: “En la final de la Copa Libertadores, tenía un poco de cagazo. Nos jugábamos cosas muy importantes, ya que era algo que se venía buscando hace muchísimo tiempo, por eso sabíamos que no le podías fallar a nuestra gente, y tampoco
nos podíamos fallar a nosotros mismos por todo el sacrificio enorme que habíamos hecho para llegar a donde estábamos. Éramos conscientes de que nos jugábamos un título muy importante, que gracias a Dios se nos dio y lo pudimos obtener en nuestra cancha”.
A Edgardo Bauza, quién fue su DT en esa época, lo catalogó como “una persona muy pacifica que trasmitía tranquilidad”, y hace mención a aquella noche en Brasil, en la que San Lorenzo se enfrentó ante Gremio y tuvo que definir el pase a la siguiente fase de la copa por penales, pero el Patón decidió no verlos y se fue al vestuario, ya que tenía la certeza de que iba a ganar. “Con
eso ya te daba tranquilidad”, exclamo Mercier.
Claramente, la Libertadores es muy importante en la vida del Pichi. No solamente por el título que obtuvo, sino también porque le permitió cumplir un sueño que jamás había imaginado que podía lograr: jugar el Mundial de Clubes y, ni más ni menos, contra el Real Madrid. “Esa final era algo
que no podía creer que estaba ahí. De repente yo estaba haciendo mis inicios en Flandria y de golpe lo tenía a Cristiano Ronaldo al lado”, confesó emocionado.
Rememorando su paso por la azulgrana, recuerda una anécdota junto a Leandro Romagnoli, quién era su compañero de cuarto en las concentraciones. “Cuando fuimos a hacer la pretemporada a Estados Unidos, la Oveja Prósperi estaba lesionado y con Pipi lo paseamos en silla de ruedas. Pero el problema fue cuando la devolvimos, porque nos olvidamos las muletas en el aeropuerto y al subir al avión nos dimos cuenta que las habíamos dejado ahí”. Con respecto al ex 10 del Ciclón, dijo: “El Pipi es una persona que
respeto y admiro mucho. Me puse muy contento cuando lo vi en el cuadradito punteado dirigiendo a San Lorenzo, y la verdad me sentía muy orgullo de él”.
Además, confesó que cuando se fue de Boedo le habían ofrecido trabajar con las inferiores del club, pero él prefirió seguir jugando ya que se siente capacitado para seguir haciéndolo. De todos modos, no niega que el día de mañana pueda retomar a esa propuesta que quedo pausada
momentáneamente.
A pesar de tener cuarenta años, Juan Mercier, no se le cruza por la cabeza colgar los botines. Y si bien es consciente de la edad que tiene, aclara: “Para muchos estoy grande, para otros no.
Vengo demostrando que aún puedo seguir jugando. En San Martin lo he hecho. Pero, lamentablemente, esta pandemia nos ha frenado a todos. No es lo mismo un pibe de veintisiete que yo. Pero lo único que sé, es que quiero seguir jugando”. Actualmente es incierto el destino del Pichi: no sabe en qué club va a continuar, pero si tiene bien en claro que “piensa jugar hasta que las piernas le den”. Además no sueña con el partido de retiro, “eso se va a dar el día que yo diga que se acabó, sea de local o visitante”, ratifico el volante central.
Y por último, deja la puerta abierta hacia una gran ilusión para todos los hinchas del Ciclón: “Todo el mundo sabe que me encantaría retirarme en San Lorenzo, pero hoy por hoy San Lorenzo tiene otro pensamiento, tiene técnico nuevo. Si en algún momento se da la posibilidad de volver, bienvenido sea”.

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