Cuarentena: los comercios y una constante incertidumbre – Por Micaela De Alessandre e Iván Ingratta 3ºA

Cuarentena: los comercios y una constante incertidumbre – Por Micaela De Alessandre e Iván Ingratta 3ºA

Los locales de venta de indumentaria viven un complicado e inédito momento durante el coronavirus en Argentina. Aproximadamente 35 mil negocios bajaron sus persianas y la situación es cada vez peor.

Desde que comenzó la cuarentena, la gran mayoría de los argentinos vieron afectada su economía, y con el correr de las semanas la situación parece ir empeorando. Uno de los rubros que se vio más afectado fue el comercio, que necesita del consumo del cliente para generar ingresos. Según la Federación de Cámaras y Centros Comerciales (Fedecámaras), se estima que con la vuelta a la fase 1, unos 350 mil negocios del AMBA se verán obligados a bajar sus persianas momentáneamente debido a las restricciones del Gobierno, y aproximadamente 100 mil podrían llegar a cerrar definitivamente. De estos comercios, se destacan los de la venta de indumentaria, los cuales al comercializar productos que no son de primera necesidad, y que requieren, principalmente, de la presencia de la gente para poder vender más, se vieron mayormente afectados durante los últimos meses.

Roberto Iglesias tiene 52 añosy se gana la vida vendiendo ropa en Urban Luxury, un local ubicado en Saavedra. Desde el comienzo de la pandemia se vio obligado a cambiar su forma de vender para seguir generando ganancias, aunque lamentablemente en menor porcentaje que antes del aislamiento. Actualmente trabaja de forma online, haciendo envíos, y solamente pudo abrir el fin de semana del día del padre, pero sin que ingrese gente y con una mesa en la puerta. En consecuencia no solamente se vieron perjudicados económicamente, sino también en lo personal. “Cambiaron nuestros estados de ánimo al estar pendientes de cómo hacer para pagar alquileres, sueldos de empleados, cómo cubrir cheques y otras cuestiones”, describió y agregó: “Se nos fue casi todo lo que teníamos ahorrado, el 70% de las ventas aproximadamente. Nunca me sentí con tanto miedo e incertidumbre con respecto al futuro de mi trabajo como en este momento”.

Gran respiro fue el que tuvieron los comerciantes de la Ciudad de Buenos Aires cuando en junio pudieron volver a abrir sus puertas después de 80 días. Según la Federación de Comercio e Industria (Fecoba), abrieron el 69% de loslocales de indumentaria, es decir, de los aproximadamente 35 mil que tuvieron que cerrar, alrededor de 17 mil solamente volvieron a levantar sus persianas.  Sin embargo, las nuevas restricciones impuestas por las autoridades gubernamentales hizo que el alivio durara muy poco y a ello se refirió Iglesias: “Nos fue peor porque nos dejaron abrir el negocio pero a los pocos días nos vimos obligados a cerrar”. Para sumar a la desesperación, la facturación promedio fue del 21% y con esta cifra el 12% tuvo que cerrar definitivamente.

El caso de Roberto es uno de los miles que están pasando por la misma situación, donde se sienten desamparados y nadie les da una solución. La poca ayuda por parte del Estado hace que los bolsillos de todos los comerciantes estén cada vez más vacíos. Sin ayuda económica y sin una flexibilización para que puedan llevar a cabo su trabajo, se les hace cada vez más difícil sobrellevar esta cuarentena. El Gobierno debe hacerse cargo.

Deja una respuesta

WhatsApp chat